Hannah y Montana en el país de las lentejas.

Había una vez un alegre y hermoso país en el que todo aquel que trabajaba no tenía ninguna preocupación alimenticia, los salarios alcanzaban para el famoso mercado del mes y mucho mas, y el mínimo porcentaje de las ganancias de un próspero comerciante era equivalente a la compra del supermercado completo con las cajas registradoras incluidas. La abundancia se sentía en el aire, las personas elegían lo que querían comer e incluso se daban el gusto de adquirir algunos productos según sus marcas descartando otros por considerarlos chimbos (de poca calidad) o simplemente porque querían llevar lo que satisfacía sus necesidades como compradores.

En aquel chévere país, unos disfrutaban una reina pepiada, otros una empanada de cazón, otros unas arepitas dulces con queso y uno que otro personaje exótico desgustaba una sopa de mondongo con patas con su respectivo toque dulce que le aportan la batata y el plátano. Así marchaban las cosas, con la barriguita llena y el corazón contento la gente llevaba una vida normal, sin pensar que en un futuro cercano algo terrible afectaría la normalidad de esa nación como si se tratara de una escalofriante profecía que tarde o temprano debía cumplirse.

Años después la realidad de aquella nación era la antítesis de lo que un día fue, apareció la escasez de muchos alimentos, la arepa de maíz pilao se ubicó en el número 1 del ranking arepero, la arepa de yuca se adueñó del segundo lugar y en el tercer puesto se posicionó la arepa de harina de maíz precocido quien fue la reina absoluta durante la recordada época de la abundancia.

De todos los cambios que se estaban produciendo se produjo uno capaz de invadir la mayoría de los hogares de esa patria y ese cambio fue nada mas y nada menos que la LENTEJAMANÍA, desde el biberón de un baby, pasando por las versátiles croquetas hasta los pasteles de cumpleaños de personas y mascotas empezaron a elaborarse con lentejas.

Para Guillermo y Kiara, unos adultos jóvenes de esos que prefieren bailar un merengue de los 90’s antes que cualquier reggaeton actual, la alimentación de su hogar gira en torno a la lenteja como en la mayoría de los hogares de ese país, sus gemelas Hannah y Montana en vez de tomar alguna emulsión de esas que contribuyen al crecimiento de los niños edad escolar consumen jarabe de lentejas y al pequeño Jackson le dan compotas de lentejas con mango.

En una conversación secreta entre Hannah y Montana en el patio de la casa comenzaron a expresar lo saturadas que se sentían de comer tantas lentejas, manifestaron su deseo de probar otras comidas, masticar alguna proteína animal a ver si les gustaba o no pero a fin de cuentas solo querían una cosa: VARIEDAD.

Un poco cansadas de la monotonía lentejística, las gemelitas pudieron permiso a sus padres para ir a jugar con sus vecinitos Edward y Yeicob (Así con Y y no de ye ye sino de Yasuri Yasuri Yamileth) sus padres le concedieron el permiso y salieron donde los niños.

Exhaustos de dar tantas carreras mientras jugaban, se detuvieron cerca de un árbol y empezaron a hablar, Edward preguntó: ¿por qué este país se convirtió en el país de las lentejas? Hannah respondió: mamá dice que la carne se puso muy cara, en eso interviene Yeicob (Así con Y y no de ye ye sino de Yasuri Yasuri Yamileth) y dijo: mi papá dice que es culpa del gobierno y al instante Montana comentó: que hace unos días había leído en uno de los libros que lee su papá que la inundación de lentejas en todos los platos del país había sido producto de las artes oscuras practicadas por un presidente que juró acabar con la variedad gastronómica de esa nación como venganza personal por su dura y atormentada infancia en la que solo comía arroz con lentejas y lentejas con arroz. En ese momento todos se quedaron algo inquietos por lo que dijo Montana y a Edward se le ocurrió preguntar: ¿Cómo se deshace el hechizo? Montana le respondió: que en una de las páginas del mismo libro decía que para recuperar la normalidad en el país primero debían encontrar un artefacto que fue lanzado en uno de los tantos ríos que hay en el territorio nacional y luego destruirlo junto con toda la maldad con la que había sido impregnado.

Después de aquella entretenida e inocente conversación, sus protagonistas sueñan con ser buzos con el firme propósito de devolverle la normalidad a la nación y si hay algo que les ha despertado la ESPERANZA es el gran sueño que los motiva día día: SER LOS HÉROES DE SU PAÍS.

Lo que José encontró mas allá de las redes.

Amanece y José revisa su teléfono como todas las mañanas, abre su Facebook y comparte una imágen de esas que dicen “comparte esta arepa gigante para que no te falte comida en tu hogar”, así empieza su día con la esperanza gigantesca como la de un buen fanático de los Tiburones de la Guaira, equipo al que le apuesta todo desde que tiene uso de razón.

Para José su smartphone es parte de su cuerpo, por eso ni el “llave” mas habilidoso se lo ha podido robar. El lo lleva a todas partes, cualquier momento es bueno para grabarse y subir videos a su canal de YouTube, inclusive las áreas verdes de la universidad le han servido de escenario para el desempeño de su amado oficio.

Lo que si le sobra a José es esa actitud de chico insobornable al que nadie le quita lo bailao, ni siquiera su ex novia a la que quería tanto logró convencerlo de cambiar su situación sentimental en Facebook para mostrar en la vitrina social que estaba “en una relación”.

Él no es de andar cambiando su criterio tan fácilmente, tanto así que no suele seguir páginas oficiales de figuras públicas como protesta a la eliminación del recordado HAZTE FAN, ya que para el no es lo mismo un seguidor que un fan. Pero a pesar de los puntos en los que difiere con Zuckerberg desde la perspectiva REDSOCIOLÓGICA, le dedica gran parte de su tiempo a la lectura de noticias que publican los que no lo saludan en la calle, uno que otro conocido y un par de humanos a quienes suele llamar amigos.

De un tiempito para acá sube sus fotos actuales a Instagram porque es la red que mas usa su actual novia a la que conoció gracias a Tinder, también el IG le sirve para difundir sus trabajos de youtuber además de “socializar” con cualquier farandi que no duda en escribirle vía MD para invitarlo a rumbas nocturnas a las que asiste el 10% de las veces.

Una buena mañana de esas en las que todo luce mas radiante, José con Hey soul sister a todo volúmen sonando en las cornetas de su habitación procedió a hacer la acostumbrada revisión de sus redes sociales en su celular, enseguida le dio compartir a una imágen de esas que dicen que si la compartes algo milagroso te sucederá. Con la mejor de las vibras se fue hasta la parada de autobuses para irse a la universidad, cuando de repente siente que lo están observando y voltea, pudo notar que se trataba de un señor mayor cuya edad sería cercana a los 70 años; con la curiosidad de un creyente que en todo busca su fortuna se acercó al viejo y le preguntó: ¿por qué me mira? el viejo le respondió: no te miro, te veo.

El jóven algo confundido se atrevió a cuestionar al viejo diciendo ¿acaso no es lo mismo? y éste con la serenidad de un sabio le dijo: muchos miran, pocos ven… En ese momento el muchacho supo que no se trataba de cualquier encuentro ni de cualquier viejo con cola en el cabello y brazos tatuados, por lo que no dudó en preguntarle cosas que hasta ahora a nadie había preguntado. Pregunta que hacía, pregunta que el viejo le respondía, esa especie de coaching express gratuito le hizo experimentar a José lo que alguna vez aprendió Daniel con Miyagi y Po con su maestro Shifu, un aprendizaje de esos que generan verdaderos cambios.

Tan provechosa fue la charla que a José no le importó perder clases esa mañana, tampoco le prestó atención a las numerosas notificaciones que le llegaban a su smartphone, lo que si daba vueltas en su cabeza eran las certeras palabras de aquel viejo de la parada de autobuses.

Hoy a un año de aquel transformador encuentro, José se encuentra en África trabajando como voluntario, se llevó a la novia que tenía ¿recuerdan la que conoció gracias a Tinder? ¡Esa misma! los dos dejaron de usar las redes sociales, ahora tienen un contacto mas cercano con la gente, comprendieron que además del pajarito azul de Twitter también existen otros animalitos, el desapego les sirvió para redescubrir el valor de ciertas cosas que siempre han existido pero que antes solo miraban y ahora pueden VER…

El exilio de la internet y la televisión por cable.

Transcurría el mes de octubre del año 2016 cuando la útil señal de internet de mi casa se tomó la famosa foto en la que se aprecia el arte de Cruz-Diez, colocó “te amo Venezuela, nos vemos en democracia”, la compartió en sus redes sociales y acto seguido se subió al avión. En mi casa las reacciones fueron distintas, unos dijeron “de que vuelve vuelve” y otros dijimos “que va, seguro le va bien y se queda en gringolandia” y no es por darnos la razón pero ya van casi tres años de aquel hecho y al parecer a quien fue nuestra internet durante mucho tiempo le va mejor ganando en dólares y enviándonos alguito pa’ el relleno de las arepas y la proteína de los almuerzos.

Los primeros días sin internet fueron un despecho general para todos en el hogar donde vivo, los primeros tres meses sirvieron para esa especie de superación parcial del guayabo y el primer año todos nos pusimos la toga y el birrete para graduarnos en SININTERNETLOGÍA.

El año siguiente, ya cada integrante de la familia había encontrado en la calle el acceso virtual que no tenían en casa, unos gracias a amistades, otros gracias al wi-fi de la universidad y otros por tener la paciencia y la voluntad de no gastarse el poco efectivo que dan en los bancos para reunirlo y pagar por el servicio en un ciber de esos que están en la larga lista de espera para adquirir un punto de venta electrónico.

Tal vez se estarán preguntando ¿por qué no colocaron otra internet en casa? la respuesta es simple, las alternativas probadas no cumplieron el objetivo, digamos que es como pretender quitarse el calor echándose aire con un abanico ¡funcionan pero no solucionan! y soy de las que piensan que si algo no aporta soluciones es como tenerlo de adorno…

Ya cumplidos dos años y unos meses del exilio de la internet, la actualidad inundada con otro personaje de moda en la política nacional, otros memes invadiendo las redes sociales y una hiperinflación que a rezar a cualquier ateo, ocurre otro exilio repentino ¡se fue la señal de televisión por cable!. A diferencia de internet, ésta no hizo una publicación en sus redes sociales teniendo como gráfica de lujo el maravilloso arte cinético del maestro Cruz-Diez, la televisión por cable reunió sus dolaritos para irse por tierra hasta un país vecino, con un presupuesto muy modesto pero que le alcanza pa’ los primeros meses mientras vive con su pana que la recibió hasta que consiga algún trabajito y pueda pagar un alquiler en otro lado.

A casi dos meses de haberse ido la televisión por cable les puedo decir que la SINTELEVISIONLOGÍA es la nueva pasión académica de la familia, la estudiamos en grupo para tratar de entender ciertas costumbres que suelen adoptar las personas libres de todo tipo de reality shows hechos en Georgia.

Les cuento que los cambios han sido hasta milagrosos porque empezaron a resucitar cosas… Ustedes se preguntarán ¿Qué cosas? Pues… ¡El DVD! ese aparato volvió a experimentar lo que es reproducir una película ¡wow! después de tanto tiempo volvió a ganar un poquito de importancia en el día a día familiar y sin competencia pesada que le ronque.

Tal vez los amigos de lo ajeno que provocaron el exilio de Internet Pérez y televisión por cable García se encuentren en este momento pensando en que comerán mañana o si venden una mercancía por ahí para ser los próximos exiliados por la desbordada crisis económica que ahoga al que no tiene, baña al que medio tiene y salpica al que mas mas tiene.

Si hay algo que me cuesta entender además de un gobierno autoritario es LA RESURRECCIÓN DEL DVD ¡wow! eso si que ha sido extraño en esta casa, ese aparato había caído en desuso y ahora tiene uso diario, al parecer fue tocado por la misma magia con la que fabricaron las famosas fajas azules con negro para hacer ejercicios, esas que cuando uno las cree olvidadas ¡retornan!.

Pero al parecer toda esta situación resulta hasta favorecedora para algunos, como Internet Pérez y la Televisión por cable García tienen la inmediatez noticiosa que no ofrece el DVDSAURIO pues, a ninguna Doña Bárbara le convienen las Mariselas y los Santos Luzardo…